¡Bajada de precio en nuestras novedades!!

03/09/2012

 

 

 

En Everlasting Records llevamos más de dos décadas defendiendo que la música no es un artículo de lujo sino un bien de primera necesidad. Porque lo es. Nos gusta que nuestros grupos, para nosotros muchos de los más especiales de la historia de la música moderna, puedan ser disfrutados por cualquier amante de la música.

Entendemos que la música no quiera ser considerada un medio de expresión cultural. Es un universo libre y cambiante a pesar de tener unas leyes fundamentales; un medio de expresión al que todo el mundo puede acceder y cuyo mensaje, libre, honesto e incontrolable, casi siempre incómodo para las mentes bien pensantes, llega transportado de la forma más peligrosa: a través del ritmo y la melodía.

Hay que buscar nuevas formas de conseguir que sea inaccesible, pero prohibir está mal visto, así que la cultura ya no se prohíbe, ahora se penaliza, o, peor aún, se redefine. El fútbol y los toros son cultura, la música, el cine o el teatro son bienes de lujo. Sólo interesa fomentar ocios inofensivos, y se ataca todo aquel que pueda implicar una actividad intelectual que en un momento dado pueda volverse en contra de quienes deciden.

Por eso, y como no puede ser de otra forma, luchamos por la música de la única forma que podemos: bajando los precios de los discos ahora que la subida del IVA se antoja como la penúltima estocada en el malherido cuerpo de la industria musical. Así que, a partir de septiembre, nuestros lanzamientos más importantes no sólo no reflejarán la subida del IVA sino que incluso bajarán de precio. Y dos de los discos más esperados del año, el disco de Cat Power, Sun, y el de The xx, Coexist, serán nuestras primeras armas arrojadizas en esta guerra declarada a la música, a la cultura, al arte y a la inteligencia. El otoño traerá más municiones: David Byrne & St. Vincent, Aaron Thomas, Efterklang, Paul Banks (Interpol), Scott Walker y muchos más irán llegando a las tiendas con la pegatina distintiva de esta campaña (la imagen de este artículo).

No nos extraña que consideren que la música no es cultura, la cultura subvencionada está al servicio del poder, y la música es rebeldía. Rebelémonos, pues. Y si por el camino hemos de perecer, que sea cantando.

 

 

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