Entendemos que la música no quiera ser considerada un medio de expresión cultural. Es un universo de libre y cambiante a pesar de tener unas leyes fundamentales; un medio de expresión al que todo el mundo puede acceder y cuyo mensaje, a menudo revolucionario, crítico o simplemente abstracto, llega transportado de la forma más peligrosa: a través el ritmo y la melodía.
Prohibir como tal está mal visto, hay que encontrar nuevas formas de conseguir que sea inaccesible.

En Everlasting Records llevamos más de dos décadas luchando porque los discos no sean un artículo de lujo sino todo lo contrario. Nos gusta que nuestros grupos, para nosotros algunos de los más interesantes de la historia de la música moderna, puedan ser disfrutados por cualquier amante de la música. Por eso, y como no puede ser de otra forma, luchamos por la música de la única forma que podemos: bajando los precios de los discos ahora que la subida del IVA se antoja como la penúltima estocada en el malherido cuerpo de la industria musical.

Así que, a partir de septiembre, los discos de Beggars Banquet, que engloba a los sellos 4AD, Matador, Rough Trade, Young Turks y XL, no sólo no reflejarán la subida del IVA sino que bajarán de precio. Y dos de los discos más esperados del año, el disco de Cat Power, Sun, y el de The xx, Coexist, serán nuestras primeras armas arrojadizas contra esta guerra declarada a la música. No nos extraña que no consideren que la música es cultura, la cultura subvencionada está al servicio del poder, y la música, fundamentalmente, es rebeldía.